Parece mentira que en estos tiempos de conceptos y palabros tecnológicos abrumadores, algo tan cercano como Internet siga siendo un elemento tan crucial en el día a día de las organizaciones. Y es que en un entorno TI cada vez más volcado en la nube, su calidad es fundamental para garantizar el éxito de los procesos de negocio. Pero en el Internet para empresas no vale todo. Apuntamos qué hay que saber para elegir bien.
Buscar un plan de Internet es una de las experiencias más estresantes que hay. Preguntas allí y aquí, y tienes la sensación de que los precios y condiciones nunca llegan a convencerte. Además, siempre te queda la duda de que, nada más contratar el servicio, sacarán una oferta infinitamente mejor que la que acabas de aceptar. Un sufrimiento.
Para que no traslades al mundo empresarial esa desazón, en Orbit Consulting Group nos ocupamos de seleccionar las propuestas de Internet para Pymes que mejor se adapten a las necesidades de tu negocio. Y como partner TI integral nos encargamos de su evolución para dar el mejor rendimiento a la infraestructura tecnológica empresarial.
Para ponerte en situación, te comentamos algunos aspectos previos que hay que valorar.
¿Qué es ancho de banda, velocidad y latencia en Internet?
En Internet hay tres conceptos básicos: ancho de banda, velocidad y latencia. Y los tres son fundamentales para permitir que los recursos en la nube tanto de software (SaaS) como de infraestructuras (IaaS) rindan de forma óptima, pero sobre todo la latencia.
El ancho de banda vendría a ser la anchura de la tubería por la que pasan los datos, su capacidad. Determina el número de datos que pueden circular a la vez, algo crítico para deducir la cantidad de dispositivos que pueden utilizar la red (se mide en Mbps y Gbps). Por su parte, la velocidad se vincula a ese ancho de banda e indica la rapidez con la que pasan (Mbps), su rendimiento. De ella depende lo que se tarda en descargar un recurso o abrir una web. Y ¿qué es la latencia (Ping)? Es cuánto tardan los datos en llegar a su destino (ms, milisegundos).
Para que los recursos TI de la empresa en entornos híbridos, que conectan la infraestructura on-premises y en la nube, sean eficaces es crítico que el ancho de banda y la velocidad sean altas y la latencia baja. Son cuestiones claves para, por ejemplo, los ERPs cloud que continuamente realizan consultas a BBDD remotas; o programas CRM en la nube cuyos usuarios necesitan respuestas para cerrar operaciones comerciales lo antes posible. Pero también para desplegar escritorios virtuales, que son muy exigentes en conexión, o para que en los procesos de backup y restauración no se pierda nada.
Impacto de Internet en la migración a cloud y las conexiones multicloud
Auditar la conexión de Internet es fundamental en entornos multicloud donde se combinan servicios de distintos proveedores. La calidad del tráfico entre el data center y los recursos en las nubes es imprescindible para aprovechar todas las ventajas del cloud y rentabiliza el coste de los consumos. Así que si tras hacer el esfuerzo de migrar recursos a la nube ves que los usuarios se quejan, valora revisar las capacidades del Internet contratado.
Y es que Internet tiene un gran impacto durante la migración a cloud. Es necesario alcanzar una interconexión directa y de alta calidad con los proveedores de servicios, evitando saltos que pueden ocasionar pérdidas o interrupciones en el proceso. En estos procesos y en el día a día de la comunicación con infraestructuras en la nube, lo que es innegociable es la redundancia de la conexión a Internet. Sería muy arriesgado depender de una sola línea. Contar con un Internet resiliente asegura la continuidad del negocio.
¿Qué es el Internet dedicado? ¿En qué consiste el Internet administrado?
La conexión a Internet ha evolucionado mucho en los últimos años. La fibra óptica ha sustituido al ADSL como tecnología de Internet en los hogares y en las empresas, alcanzando velocidades muy rápidas. Y en concreto, la fibra óptica simétrica garantiza la misma velocidad para la carga y la descarga de archivos, algo fundamental en los consumos de servicios cloud, transferencias de grandes archivos o sincronización de backups. Es un servicio estable y confiable. Hoy en día la proporcionan prácticamente todas las operadoras. Pero a nivel empresarial hay que optar por opciones superiores a las ofertas tradicionales.
Un paso más en las empresas es optar por el Internet dedicado. Este tipo de plan te permite tener una conexión exclusiva para la actividad de tu empresa. No tienes que compartir el ancho de banda con otros usuarios. Consigues mayor velocidad y estabilidad, y dotas de más seguridad a la información que fluye. Tener una conexión constante y rápida es clave para empresas que trabajan con grandes volúmenes de datos o con aplicaciones críticas en tiempo real.
Y si, como decíamos al principio de este post, sueñas con hacer desaparecer las gestiones de Internet de tu vida, lo suyo es contratar un plan de Internet administrado. Es decir, dejar en manos de terceros todo lo concerniente a su conectividad, gestión y soporte mediante servicios de monitorización, mantenimiento y seguridad.
No te marees mucho con Internet, sí es un recurso básico pero su operativa no; deja que nuestro equipo se encargue de ello. Y es que Orbit Consulting Group es un partner tecnológico completo para las Pymes, desde la conexión de Internet a digitalizar los procesos, optimizar la infraestructura IT o desplegar entornos de máxima seguridad.
