Tanto a nivel ciudadanía como empresa, seguimos picando en cibertrampas. Según el INCIBE cuatro de cada diez fraudes online tuvieron éxito en 2025. ¿Es imposible no caer en ciberataques? ¿No basta con desplegar tecnología de ciberseguridad? ¿Qué pueden hacer las organizaciones?
Resulta llamativo que pese a haber una mayor concienciación a nivel empresarial, muchos ciberataques siguen siendo muy eficaces. Sí, cada vez tenemos más preparación para no ser víctimas del Bertín Osborne falso que conversa con un ‘arzobispo sanador’, el surrealista ciberdelito deepfake que lideraba la lista de ciberataques cutres que se publicó en prensa hace unos meses y no un 28 de diciembre… Pero, la ingeniería social, ahora reforzada con IA, no deja de hacer estragos en todo tipo de perfiles profesionales.
El principal vector de los ciberataques en las empresas es la suplantación de identidades. Esta suplantación puede venir camuflada desde muy diversos frentes, ya sea vía un falso servicio help desk, un phishing o el robo de una credencial.
Ciberamenazas dirigidas a empleados y empleadas
Poner el foco en la formación del personal es fundamental para defenderse de los ciberataques. La mayoría de las personas estamos tan acostumbradas a que nos lleguen avisos, tener que activar códigos o acceder a enlaces para hacer operativas diarias que es normal que en un momento de cansancio o despiste caigamos en una trampa.
Lo malo que en el ámbito empresarial, ese desliz puede producir un agujero de seguridad con efectos muy negativos como aprobar pagos, manipular cuentas bancarias, robar información crítica, etc.
Y ese peligro puede extenderse más allá de la empresa en el caso del robo de credenciales ya que pueden verse afectados también clientes, colaboradores, la cadena de suministro… Siempre teniendo en el horizonte un ciberataque ransomware que puede poner en peligro la supervivencia del negocio.
¿Qué es spear phishing?
Desde luego lo que hay que tener claro es que es, prácticamente, imposible garantizar que una empresa nunca va a ser víctima de un ciberataque. El peligro cero no existe. Sobre todo en estos tiempos de inteligencia artificial. Su sofisticación está ayudando a que las cibertrampas cada vez sean más indetectables y eficaces.
Se ve en la calidad de los ataques phishing que se lanzan. Ya no es que a nivel de diseño sean muy buenos, es que ahora cada vez más están personalizados. Es el llamado spear phishing, correos dirigidos exclusivamente a determinadas personas. Son recursos preparados para ‘convencer’ a perfiles concretos. Y es que, prácticamente, todo el personal, tenga el puesto que tenga, tiene redes sociales, unas fuentes de información básicas para que los ciberdelincuentes cocinen un ataque al director/a de finanzas, responsable de ventas, comerciales…
Y la cosa va a ponerse peor si se clonan voces y se utilizan fotos o vídeos generados por IA. Por todo ello, la estrategia debe ser intentar minimizar los errores humanos, pero teniendo claro que la ciberseguridad corporativa no debe basarse solo en que el personal sea avispado.
Estrategia de ciberseguridad proactiva
Visto lo anterior, la inversión en tecnología deberían primar las soluciones para la protección de la identidad. La clave está en desplegar capas de protección y garantizar una respuesta rápida. Eso sí, hay que apostar por una actualización continua porque es necesario estar al día y adelantarse a cualquier incidente.
Para asegurar la identidad, lo más recomendable es optar por soluciones de gestión de accesos: autenticación multifactor, administración de privilegios con diferentes niveles –PAM (Privileged Access Management)– , segmentaciones…
Pero, como hemos dicho antes, ninguna empresa puede esperar ser inmune a sufrir un ciberataque. Y llegado ese día, contar con un plan de backup y disaster recovery es la mejor defensa para poner en marcha el negocio de nuevo lo antes posible. Pese a ello, un estudio de Veeam, fabricante líder de tecnología para la protección de datos, constataba que “el 90% de las organizaciones cree que puede recuperarse rápidamente tras un ataque, pero solo el 28% de las víctimas de ransomware logra restaurar todos sus datos. De media, las empresas apenas recuperan el 72% de la información afectada”.
No caigas en una falsa seguridad. Te ayudamos a revisar cómo está la gestión de accesos e identidades en tu empresa y comprobamos su madurez en copias de seguridad y restauración. Nos ponemos en marcha cuando quieras para garantizar la recuperación rápida de tu negocio si se cuela un ciberataque.
