
19 Abr Programa ERP on premise o ERP Cloud: ¿Por qué no combinarlos?
A estas alturas todas las organizaciones saben que es necesario invertir en Tecnologías de la Información para poder sobrevivir en el competitivo mercado actual. Otra cosa es que cuenten con el presupuesto que quisieran para dar una vuelta completa a su data center y a sus soluciones de negocio. Pero sí que es verdad que hay recursos que exigen una especial atención. Es el caso de las soluciones de negocio y en concreto el software de gestión de Programa ERP.
Muchas empresas son reacias a invertir de nuevo en este tipo de aplicaciones porque en su momento ya hicieron un esfuerzo económico al implementar un sistema ERP mediante despliegues a medida o incluso una costosa solución comercial. Pero el tiempo pasa y sus programas ERP no son capaces de adaptarse a la nueva realidad. Les faltan funciones críticas, desde soporte multi-idioma o incapacidad para gestionar nuevos procesos a problemas de acceso en movilidad, por ejemplo.
En este supuesto, comprar un Programa ERP nuevo no es la única solución. El mejor ERP puede ser el resultante de combinar la solución on-premise con un ERP en la Nube que cubra sus carencias en modo SaaS (Software as a Service). De esta manera, se evita afrontar de nuevo un proceso de implantación con los costes en tiempo y dinero que conlleva. Pero no todas las opciones de ERP Cloud SaaS son válidas para asegurar el perfecto ‘diálogo’ entre ambos entornos.
Cómo elegir el mejor Programa ERP en Cloud
A la hora de seleccionar algunas de las ofertas de programas ERP en la Nube es importante tener en cuenta estos puntos:
- Oferta modular. Si planteamos esta opción para evitar gastos, no podemos proponer acceder directamente a una plataforma ERP al completo. Lo recomendable es fijarse en aquellas soluciones que permiten contratar de forma independiente sus distintos módulos. Así se pagará solo por utilizar las funciones de las que carece la solución on-premise.
- Integración: Arquitectura abierta. La idea es que ambas soluciones se integren fácilmente, de manera que los datos puedan fluir entre una y otra. Para ello es básico que la propuesta en la Nube sea capaz de comunicarse con la on-premise. Y no solo con el Programa ERP corporativo, sino también con otros sistemas críticos como el programa CRM o la aplicación de RRHH para aumentar su proyección.
- Procesos fluidos y eficientes. Un Programa ERP es mucho más que un programa vinculado a la contabilidad financiera. Su razón de ser está en la gestión integrada de los distintos procesos que se producen en la organización. Por eso la incorporación de un ERP Cloud tiene que estar encaminado a facilitarla. En ese sentido, es importante elegir soluciones capaces de interrelacionar múltiples escenarios y departamentos. Es decir, vincular entre sí distintos módulos como, por ejemplo Contabilidad y Finanzas, Compras, Ventas, Almacén y Fabricación, Gestión de Proyectos, Contratos o Tesorería. Para ello resulta crítico que la solución permita aplicar tecnologías clave como la Gestión Documental y el Business Intelligence.
- Futura migración total a la Nube. Trabajar con una solución online más moderna irá poniendo en jaque las funcionalidades del software ERP corporativo tradicional por lo que una evolución lógica será ir llevando todo poco a poco al entorno Cloud. Si este es el caso, el producto elegido en la Nube debe ser una plataforma completa que dé respuesta a cada una de las necesidades de la organización en un futuro. Detrás de ella conviene que esté un fabricante con alta reputación en el mundo del ERP, como aval para contar siempre con la tecnología más innovadora y especializada en este nicho, y asegurar su continuidad en el tiempo.
- Despliegues correctos y expectativas realistas. El proyecto de simbiosis entre el entorno on-premise y el online no depende solo de las capacidades tecnológicas de la solución elegida. El trabajo del despliegue es fundamental. Hay que integrar procesos, estructuras de datos y conexiones con otros sistemas. Por eso es clave contar con un equipo TI que sepa llevarlo a cabo. Además, a la hora de diseñarlo es muy importante tener claro el objetivo, valorando múltiples aspectos. Uno de ellos, por ejemplo, sería determinar si para el uso que se necesita, es imprescindible una sincronización en tiempo real o basta con realizar procesamientos por lotes.