
26 Oct Primeros pasos para migrar a la nube pública: Qué valorar antes de decidirse
Buena parte del desencanto de muchas empresas al consumir en cloud público radica en que se ha dado el salto a este entorno sin reflexionar correctamente sobre qué se necesita y qué aspectos son críticos para la compañía antes de seleccionar una opción. En este post comentamos los que deben ser los primeros pasos para migrar a la nube: Qué valorar antes de decidirse.
Previamente a llevar a la nube sistemas y aplicaciones, es necesario tener las ideas claras sobre quiénes deben liderar este proyecto de transición, qué carencias tiene la empresa, qué servicios de qué proveedores cloud pueden satisfacerlas, qué coste tendrán, cómo impactará a los distintos departamentos y procesos empresariales, y cómo mantener sus beneficios durante el tiempo.
Es decir, el primer paso antes de migrar a la nube es realizar una consultoría cloud. Y en esta es prioritario identificar por qué ir a la nube, conocer las razones que motivan la contratación de servicios de la cloud pública. Entre estas puede ser las necesidades de aprovisionamiento rápido y ágil de tecnología para lanzar nuevos productos o proveer de aplicaciones a los empleados; la obligación de cumplir determinadas normativas; optimizar el coste de software; escalar fácilmente; incorporar rápidamente soluciones innovadoras, etc.
Quienes son los responsables de la estrategia cloud
En el desarrollo del plan de migración a servicios de cloud pública deben participar varios perfiles porque el impacto de trabajar en este nuevo entorno se va a notar en todas las áreas de la empresa, tanto en finanzas como en la operativa diaria. Esto es algo que debe formar parte de la cultura empresarial al evaluar su transición cloud.
Independientemente de que la propuesta surja del director TI, de finanzas, los responsables de operaciones y desarrollo o los cuadros directivos con el CEO a la cabeza, es muy recomendable que en su despliegue todos ellos participen en un proyecto que tiene que ser transversal, obviamente incorporando cada uno sus propuestas en función de sus conocimientos y capacidades profesionales.
Todas sus consideraciones deben transmitirse a un perfil básico: el arquitecto cloud. ¿Qué es un arquitecto cloud? Este profesional es el encargado de trasladar las necesidades y particularidades de la empresa a la nube, proponiendo aquellos servicios y proveedores que mejor estén alineados con estas. El cloud architect es un perfil muy especializado que difícilmente recae en un recurso interno, siendo la mayoría de las veces un servicio outsourcing. Su función no se limita a diseñar la infraestructura cloud y todas sus conexiones, sino a vigilar su eficacia continua y la integración de nuevos servicios cuando se requieran.
Cómo evaluar los costes en la nube
Esta colaboración continua transversal que apuntamos es crucial para comprender los pros y contras que el pago por uso frente a los procesos tradicionales de compra de tecnología. Para determinarlos es necesario conocer y valorar aspectos más allá de las ofertas de servicios y productos de los proveedores cloud, es decir, valorar las condiciones de precompra, los soportes para realizar pruebas, la política de descuentos…
Es recomendable simular escenarios considerando estos puntos en distintas nubes públicas antes de tomar una decisión. Y, en todo caso, hay que evitar que los costes que se arrojen sean solo la base para elegir un servicio en la nube pública. En el caso de las aplicaciones, es inevitable cuestionarse las necesidades paralelas de almacenamiento a corto, medio y largo plazo, por ejemplo.
A ese cálculo detallado de los costes, es importante acompañarlo de un plan de optimización continua de los activos cloud. Y para poder controlar el gasto en la nube, es necesario contar con conocimientos muy específicos y herramientas de apoyo. Así que también hay que plantearse si se cuenta con eso. Esta función es muy compleja, sobre todo, si la empresa opta por trabajar con varios proveedores de servicios en la nube en un entorno multicloud, ya que cada uno tiene sus propias particularidades.
Gestión y seguridad multicloud
Por otra parte, independientemente de la calidad de lo contratado, sin una correcta integración con el resto de la TI empresarial los activos cloud no podrán rendir según lo previsto. Así que en el capítulo de costes, es necesario valorar si se cuenta con un equipo profesional IT para gestionar nubes híbridas y recursos físicos de forma sincronizada.
Otro aspecto muy a tener en cuenta es la seguridad. No se trata de poner en tela de juicio las medidas que aplican los proveedores cloud a sus activos pues cuentan con tecnología avanzada, sino a su conectividad con el resto de la infraestructura corporativa desde sistemas físicos a dispositivos móviles. La gestión de accesos es crítica. Es ahí donde la organización debe asignar recursos propios para garantizar la máxima protección a toda su TI de forma global, sea local o física.
Esta operativa es responsabilidad de la empresa, lo mismo que vigilar por el impacto legal de todo lo que firme con los proveedores cloud. No olvidemos que estamos cediendo a terceros datos críticos del negocio y todo tiene que estar bien atado jurídicamente en caso de realizar reclamaciones o solicitar indemnizaciones.
En conclusión, antes de rendirse sin condiciones a los servicios cloud, es imprescindible reflexionar si nuestra empresa cuenta con recursos propios para realizar una auditoría previa, ser capaz de elegir al mejor proveedor, llevar a cabo la carga de cargas de trabajo, realizar la configuración y conexión con el resto de la IT corporativa, garantizar una infraestructura global segura y optimizar de forma continua el rendimiento y los costes de los activos contratados.