
10 Dic ERP para Pymes: ¿Cómo sacar partido al Big Data?
Grandes, medianas y pequeñas… todas las empresas se enfrentan a un volumen de datos en continuo crecimiento procedente de distintas fuentes que es necesario gestionar para incorporar al negocio los que aporten realmente valor. Big Data no es un concepto que solo afecte a las compañías del IBEX 35. Es un entorno del que las Pymes pueden obtenerse muy buenas oportunidades de negocio si se cuenta con las soluciones de negocio TI apropiadas.
Y entre estas el programa ERP corporativo debe tener un protagonismo destacado, no en vano es el esqueleto sobre el que se sustenta la gestión de toda la empresa. Pero para ello debe ser un sistema erp capaz de responder a los nuevos requisitos de la era digital. ¿Qué quiere decir eso? Pues que los software ERP diseñados para la era industrial ya no son eficaces. Se han quedado tan antiguos como los teléfonos con cable o los faxes.
Muchas empresas todavía utilizan software de gestión ERP que fue concebido para entornos y procesos que han cambiado radicalmente hoy en día. Son soluciones que proporcionan herramientas enfocadas a la gestión de activos tangibles (fábricas, inventarios, equipos, contabilidad…), pero no de activos intangibles, es decir de datos, que son la ‘gasolina’ de la economía digital.
Implantar un ERP analítico
Las Pymes que quieran ser competitivas en la nueva economía digital necesitan implantar un programa ERP con capacidades analíticas que les permita participar del paradigma Big Data para optimizar sus procesos y detectar nuevas oportunidades de negocio. Y con ese objetivo, ¿cómo elegir el mejor software de gestión ERP? Algunas pistas clave: Debe…
- Ser capaz de integrarse con múltiples fuentes, tanto internas como externas (partners, proveedores, Open Data…).
- Permitir la gestión de datos estructurados y no estructurados (fotos, vídeos, post, tweets, emails…)
- Interactuar con sistemas y recursos TI no solo on-premise y locales, sino también Cloud para proveerse como servicio impulsando la movilidad y garantizando una flexibilidad y una escalabilidad prioritarias hoy en día para las empresas.
Esta inteligencia analítica tiene que ofrecerse mediante sencillos interfaces y de manera horizontal por toda la empresa para que el personal de sus distintos departamentos pueda cruzar y contrastar, en cualquier momento, los datos que necesite para solventar múltiples escenarios, como por ejemplo:
- Identificar a los suministradores más adecuados
- Fijar los precios más rentables
- Seleccionar a los mejores candidatos para cubrir un puesto de trabajo
- Detectar una actividad fraudulenta
- Prever y planear demandas
- Optimizar los turnos del personal
- Comparar consumos energéticos y determinar el mejor periodo para lanzar una producción
- Conocer el coste de adquisición de nuevos clientes
Todas esas decisiones se toman a partir de métricas aplicadas a múltiples variables, desde los gastos recurrentes por mes al coste de adquisición de nuevos clientes. Muchas de esas métricas se basan en conceptos nuevos que conviene divulgar entre el personal para que sea capaz de detectar valor en los muchos datos que ‘alimentan’ los sistemas de gestión ERP.
Y es que ya no vale solo con auditar los estados financieros. Hoy en día, el análisis del tráfico web aporta información muy reveladora que puede impactar mucho más en la oferta de la empresa y en la captación de clientes en potencia que cualquier aspecto contable.